PRIMERO EL REINO, DESPUES EL MILENIO

Jaime Ramirez del Campo

No es el propósito de Dios confundir a los humanos. Esto último es el objetivo de Satanás. Dios no es Dios de confusión (1ra Corintios 14:33).

En Mateo 12:18-21, Isaías 42:3 y en Salmos 76:8 leemos que el Señor no emitirá ni el menor de los sonidos ni quebrantará una ramita. Estas citaciones se refieren al comienzo del Reino de Dios cuando empiezan las primeras resurrecciones. Ahora comparen esto último con el pasaje en 1ra Tesalonicense 4:6-17 donde en contraste, y muy claramente, podemos apreciar que el Señor desciende con un grito, con la voz del arcángel y con la trompeta de Dios y acontecen las segundas resurrecciones. Esta última referencia trata del Milenio. En la escatología de Dios, primero acontece el Reino y después el Milenio.

Estamos en la presente Administración de la Gracia, cuando Dios ha estado actuando en silencio desde Hechos 28:28, momento en que se envía el mensaje de salvación a los gentiles, concediendo buenaventuras tanto a los justos y a los buenos como a los malvados y a los hipócritas, indistintamente. Otro rasgo importante de la presente Administración de la Gracia es que el alma no es inmortal aunque sí tiene el potencial de serlo en las subsecuentes etápas del Plan de Dios.

Se hace hincapié de que el alma y el espíritu son dos realidades distintas y que en ningún pasaje de la Biblia se menciona que el alma es inmortal. Hoy Jesucristo es el único quien tiene inmortalidad. Las siguientes citaciones nos enseñan que en la presente Dispensación de la Gracia el alma muere, que no es inmortal:

 

1ra Timoteo 6:16
Mateo 16:26
Marcos 8:36
1ra Corintios 15:45 (Génesis2:7)
Eclesiastes 3:19-21; 9:5-6; 9:10
Santiago 5:20
Ezequiel 18:4 ; 18:20
Hechos 2:27 ; 2:31

 

En las futuras fases de la Escatología de Dios el ser humano sí tendrá la opción a la vida eterna pero no en la presente era:

 

Job 19:26 Juan 17:3 Apocalípsis 21:1

 

En Génesis 2:7 uno lee que Dios sopló aliento de vida (Neshama Chaiym, en Hebreo) en las fosas nasales de Adán formando al hombre en un alma viviente, no un cuerpo con un alma adentro.

Intrinsicamente entrelazado con la naturaleza del alma durante ésta época de Gracia es el discernir que todos los 21 síntomas sociales mencionados en 2da Timoteo 3:1-9 están presentes por primera vez en la historia de la humanidad e intensamente manifiestos, valga la redundancia, con grave intensidad, dándole la personalidad a los días peligrosos en que vivimos. Estas manifestaciones sociales anuncian que el Reino de Dios está por establecerse en cualquier momento. Esto último es la esperanza de hombres y mujeres antes de que nos destruyamos. Cuando el Reino se establezca las primeras resurrecciones mencionadas en 1ra Corintios 15:1-51 van a acontecer y el Señor gobernará la tierra desde el cielo.

Las manifestaciones bélicas acerca de “guerras y rumores de guerra” en Mateo 24:6 y Marcos 13:7, por ejemplo, son las que anuncian el fin del Reino de Dios y el acontecimiento de la Parusia del Señor. Estas “guerras” no pueden ser indicios o síntomas de hoy ya que “guerras y rumores de guerra” hemos tenido siempre en alguna o varias partes del planeta desde que terminó la época carismática de los apóstoles y cuando el mensaje de salvación fue enviado especialmente a los gentiles (Hecho 28:28), cesaron los milagros (ya no podían dar habla a los mudos, vista a los ciegos y sanidad a los leprosos y a los inválidos para confirmar la palabra de Dios como lo habían hecho hasta entonces) y empezó la vigente Dispensación de la Gracia. En este periodo de 2000 años Dios ha estado trabajando en silencio otorgando bienes y bendiciones (Gracia) a todos, a los buenos y a los malos. Enfatizamos que para que estas “guerras” y estos “rumores” tengan una razón de ser, lógica y válida, debe haber transcurrido un muy prolongado periodo de absoluta paz y armonía (Isaías 2:4), lo que viene a ser el Reino de Dios con nuestro Señor Jesucristo rigiendo desde el cielo.

Acentuamos que estas “guerras” y “rumores” y otras muchas citaciones con referencia al mismo tema, anuncian los acontecimientos previos a la llegada del Milenio cuando nuestro Señor Jesucristo gobernará aquí en la tierra desde Jerusalén.

Nuevamente, pues, yuxtaponemos que los síntomas sociales anunciados en 2da Timoteo, 3er Capítulo, los cuales vivenciamos ahora, preceden a las primeras resurrecciones, a la transformación de los vivos, justos y corruptos, en seres incorruptibles y, por supuesto, al Reino de Dios que durará entre 490 a 700 años de acuerdo a las profecías de Daniel y a las interpretaciones que se apliquen. Dios tiene una divina y excelente escatología que no fue diseñada para confundir a los humanos. Él no es un confundidor de gentes (1ra Corintios 14:33).

En 1ra Tesalonicenses 5:23 Pablo no esta hablando acerca de la naturaleza del hombre. Es una oración, un rezo, una plegaria para la preservación del hombre entero con ojos a la venida del Señor. Si en este pasaje Pablo estuviese hablando de la naturaleza del hombre, entonces el ser humano estaría conformado de cuatro partes como indica Lucas 10:27. Por otro lado, en 2da Corintios 5:8 tampoco está hablando del alma ni del espíritu ni de nada al respecto. En este pasaje Pablo está hablando de representar al cuerpo (a la nación de los judíos, al pueblo Judío) de su gente. Aunque Cristiano y Apóstol, Pablo nunca dejó de ser Judío. Como Embajador de su propio cuerpo, de su propio pueblo, abogando por su gente pecadora ante Él, Pablo estaba, por ende, en presencia de o presente con Dios, intermediando por su nación.

Quienes buscan las verdades en la Biblia no deben enfrascarse en fantasías que les enturbian la mente y el espíritu creando engaños sutiles, haciéndolos creer que “sus almas” van a salir a vivir etereamente en el espacio o en el cielo indefinidamente, eternamente.

Debido a todas las analogías y metáforas tan naturales y en el mucho lenguaje figurado que usa el Señor, podemos inferir que el futuro del hombre será aquí en la tierra. La nueva tierra se establecerá después del Milenio. Esto último, se puede deducir del Apocalipsis 21:1 y de que los “mansos heredarán la tierra”, según el famoso sermón en el Monte de los Olivos (Mat. 5:5). Al morir permaneceremos en estado de muerte hasta que acontezcan las resurrecciones mencionadas arriba y citadas en 1ra Corintios, capítulo 15.

A la ley y al testimonio: sino hablan de acuerdo a ésta palabra es porque no hay luz en ellos (Isaías 8:20; Juan 5:39).